Una vez vimos que no había nada parecido en la Red, y ya convencidos de que estábamos a punto de crear algo realmente nuevo, mi hermano Richard y yo nos pusimos manos a la obra.
Él, como responsable técnico del proyecto, se puso a investigar cómo se podría reproducir en la web un fichero de karaoke, y si era posible hacer con esos ficheros todo lo que teníamos en mente.
A mi me tocó hacer la definición de todas y cada una de las páginas que iba a tener el sitio web: un foro, un blog, el registro, la ficha del usuario, la base de datos de las canciones, los buscadores, los rankings, las votaciones, el player para poder cantar… Un trabajo inmenso.
El comienzo de todo este proceso fue septiembre de 2005
. En primavera de 2006 nos pusimos a buscar un diseñador para darle color y forma a todo lo que teníamos en la cabeza y en un montón de documentos word. No hay que olvidar que tanto Richard como yo tenemos nuestros trabajos aparte de Red Karaoke, y por eso nos ha llevado tanto tiempo definirlo todo. Han sido muchos fines de semana de trabajo y muchas horas robadas al sueño.
Pero no seamos llorones: el caso es que encontramos una diseñadora recomendada por una amiga, pero ni siquiera llegó a ponerse al tajo. Le presentamos el proyecto y yo creo que no le terminó de convencer. Quizá era demasiado trabajo para lo poco que podíamos pagar.
Seguimos buscando y entonces apareció Alberto
a través de otra recomendación. Un diseñador excepcional con el que conecté enseguida, que entendió el proyecto a la perfección y que aceptó trabajar con nosotros en el proyecto por mucho menos de lo que el mercado y el sentido común decían que tenía que cobrar.
Se puso manos a la obra y lo primero que salió fue el logo. Cuando lo vimos fue como un amor a primera vista. Y el resto del diseño vino detrás, poco a poco, con un gran esfuerzo por parte de todos, pero especialmente de Alberto.

Por desgracia, Alberto no ha podido finalizar todo el diseño por motivos personales. Es una pena, porque nos hubiera gustado que él terminara la obra que empezó. Pero así es la vida, y ahora estamos buscando a un nuevo diseñador capaz de terminar el buen trabajo que Alberto empezó.
En cualquier caso, aprovecho para agradecer a Alberto su esfuerzo y su motivación. Nos ha supuesto un empujón de ánimo importante tras todo un año de trabajar en la cocina sin que nadie pudiera probar lo que estábamos guisando. 